MENÚ
Inicio / Blog - Conócenos / Entrevista a Teresa Miguel, jefa de personal en Los Nogales Vista Alegre

Blog

Entrevista a Teresa Miguel, jefa de personal en Los Nogales Vista Alegre

Conversamos con Teresa Miguel, jefa de personal en Los Nogales Vista Alegre. Teresa lleva prácticamente toda su vida laboral con nosotros y ahora está a punto de jubilarse. Tras más de 30 años de dedicación a los mayores y de compromiso con la empresa, para nosotros es un placer aprender de su experiencia. Queremos darle la despedida que merece, aunque Teresa siempre será parte de esta gran familia.

Para empezar, cuéntanos: ¿Cómo empezaste a trabajar en Los Nogales?

La verdad es que llegué casi por casualidad. Yo trabajaba en un centro de la sierra madrileña que combinaba psiquiatría y geriatría. Un buen día, una amiga me ofreció la posibilidad de incorporarme a Los Nogales. Dije que sí y hasta hoy.

¿Y qué es lo que recuerdas de los primeros años?

Éramos una gran familia donde todos hacíamos todo lo necesario para sacar el trabajo adelante. Fue una época muy bonita que recuerdo con mucho cariño a pesar de las dificultades de entonces, cuando Los Nogales no era la gran empresa que es hoy ni teníamos los adelantos tecnológicos que tenemos ahora.

¿Cuál ha sido tu evolución en la empresa?

Al principio me ocupé de labores muy variadas en el centro hasta que Don Pascual confió en mí y me propuso ser jefa de personal. Este es el puesto que he mantenido durante todos estos años de trabajo en el grupo. Empecé en el antiguo centro de Acacias, que se acababa de inaugurar, y tras 16 años me trasladé al de Vista Alegre, donde he ejercido durante toda mi trayectoria. Algunas veces me han ofrecido otros puestos, pero siempre me sentí muy cómoda y he preferido consolidar mi carrera en el mismo puesto a saltar hacia otras posiciones.

¿Qué balance hace de su trayectoria?

El balance es muy positivo. No ha sido fácil, porque a lo largo de 30 años hay cosas buenas, malas y regulares. La mente humana es fantástica y te trae a la memoria los buenos ratos con las compañeras, las conversaciones con los residentes y otras cosas cotidianas.

Después de tanto tiempo, seguro que guardas muchas anécdotas en tu memoria. ¿Podrías contarnos alguna?

Pues verás, recuerdo con mucho cariño a una señora que vivía en uno de nuestros centros. Era una mujer soltera que se enamoró de otro de los residentes y al final se casaron. Celebraron la boda en la residencia, con el párroco del centro, y la dirección les regalo una noche en un hotel.
Recuerdo también a residentes importantes como la hija del que fue presidente de la República, Alcalá Zamora, o la sobrina del también presidente Manuel Azaña.

¿Qué recomendación le darías a aquella primera Teresa que comenzaba, con la experiencia de hoy?

Le diría que aprenda constantemente, que no deje de formarse y que siga confiando en el ser humano. Y que, aunque a veces las cosas no salen como tú quieres, la labor en equipo y las relaciones humanas que se establecen en nuestro trabajo merecen mucho la pena.

¿Y a cualquier persona que comenzase hoy a trabajar en el sector?

Vocación, vocación y vocación. Este trabajo tiene un alto porcentaje de vocación y cualquier persona que quiera hacer carrera en este sector tiene que entender la especialización que hay que tener para atender a un mayor y sus circunstancias. Siempre hay que estar alerta, aunque tu trabajo sea otro, para ver cosas no habituales que le pudieran estar pasando a la persona y comunicárselo al departamento correspondiente, ya que a veces esa persona no puede comunicarte qué le está pasando.

Para terminar, ¿Qué planes tiene tras la jubilación?

Pues “en casa del herrero, cuchillo de palo”, que dicen los antiguos. Tengo a mis padres muy mayores y quiero estar con ellos más y también dedicar tiempo a mi marido, que se lo merece. Es verdad que él siempre ha entendido la dedicación que requiere mi trabajo porque también trabajó en el grupo, donde yo le conocí. Fue el primer psicólogo que contrató Don Pascual para Los Nogales. Y, en general, disfrutar un poco de la vida, ya que siempre me he volcado en la gente de mi alrededor y ahora quiero tener un tiempo para mí.

TAMBIÉN LE PUEDE INTERESAR:

Logopedas para prevenir y tratar trastornos del lenguaje en nuestros mayores

La posibilidad de comunicarnos de manera coherente es clave para poder disfrutar de una auténtica calidad de vida. Desgraciadamente, cuando llega una determinada edad, muchas personas mayores comienzan a tener ciertos problemas, especialmente cuando se trata de comunicación escrita en la que la capacidad visual juega un papel fundamental....

Recomendaciones para evitar o reducir los síntomas de la astenia primaveral en las personas mayores

Con la llegada de la primavera, comenzamos a disfrutar de días más largos y soleados, se aprovechan más las horas de sol, y salir a pasear se presenta como la opción más apetecible. Pero este cambio ambiental, también es sinónimo de crisis circunstancial y trastorno adaptativo, que puede generar en el adulto mayor más alteraciones de las habituales debido a la astenia primaveral. Las personas mayores de 65 años, son más sensibles a los cambios estacionales debido a que su sistema inmunológico se encuentra debilitado. Y en este sentido, la precaución se extiende, ya no solo por la posibilidad de...

Residencia para mayores en Madrid

La apatía, más peligrosa cuando afecta a los mayores

En esta entrada abordando un tipo de trastorno depresivo que puede causar mucho daño entre la población de más edad. Nos estamos refiriendo a la apatía y a la necesidad de vigilarla con lupa cuando afecta a la personas mayores. Tras la jubilación laboral, muchas personas mayores se sienten perdidas y no saben muy bien cómo ocupar todo el tiempo libre del que ahora disponen. Al fin y al cabo, resulta muy difícil encontrar una rutina cuando se lleva tanto tiempo haciendo lo mismo, por eso no resulta raro que, llegado este momento, muchas personas de la tercera edad estén más...