Calidad de vida y desarrollo personal en una residencia de mayores
Actividades significativas, acompañamiento individualizado y oportunidades para un envejecimiento digno
La Comunidad de Madrid es la segunda región del mundo con mayor esperanza de vida, alcanzando los 86,1 años. Con más de 1,3 millones de personas mayores de 65 años, las residencias de ancianos en Madrid juegan un papel clave para garantizar un envejecimiento digno y de calidad. En Los Nogales, nuestro equipo multidisciplinar ofrece un acompañamiento personalizado, adaptando cuidados y actividades a las necesidades de cada residente para fomentar su bienestar dentro y fuera del centro.
Cada persona que llega a nuestros centros trae consigo una trayectoria, unos gustos, unas aficiones y una manera propia de entender la vida. Por ello, desde el departamento de Psicología se elaboran informes y seguimientos individualizados que profundizan en la historia de vida de cada residente para asegurar un envejecimiento digno.
Esta información permite a los equipos de Terapia Ocupacional y Animación Sociocultural adaptar las actividades y el día a día en el centro, asegurando que la estancia esté alineada con la identidad de cada persona y favoreciendo un bienestar integral que abarque lo físico, emocional, social y ocupacional.
Conectar con el entorno para vivir con propósito
Siempre que las condiciones lo permiten, nuestro equipo multidisciplinar promueve la participación de los residentes en actividades vinculadas con su pasado, incluso si eso implica realizarlas fuera del centro. Mantener ese contacto con el entorno exterior contribuye a un envejecimiento digno, ya que:
—Fomenta la autonomía y previene la dependencia al mantener rutinas activas y significativas.
—Refuerza la autoestima y el sentimiento de valía personal, al continuar desarrollando motivaciones propias.
—Previene el aislamiento y la soledad no deseada, favoreciendo la socialización en otros entornos.
La implicación de las familias resulta fundamental para que las personas mayores puedan seguir desarrollando sus intereses más allá del entorno residencial y desde Los Nogales promovemos un acompañamiento cercano que apoya tanto a residentes como a seres queridos.
Algunos ejemplos concretos ilustran la importancia de este apoyo: en nuestro centro de Hortaleza, un residente decidió apuntarse a clases de inglés e informática, manteniendo vivo su interés por aprender y seguir activo intelectualmente. De manera similar, una residente con un fuerte vínculo emocional con el mar recibió el acompañamiento necesario para retomar sus clases de natación, proporcionando significado y un envejecimiento digno.
En Los Nogales, entendemos que un envejecimiento digno se mide por la calidad, el propósito y el significado de cada etapa de la vida. El aumento de la esperanza de vida nos invita a concebir los centros residenciales como espacios que sitúan a cada persona mayor en el centro de sus decisiones, garantizando un desarrollo personal en la tercera edad.

