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Pequeños movimientos, grandes beneficios

Cómo prevenimos la dependencia a través de la fisioterapia en una residencia de mayores 

Cuando pensamos en fisioterapia, lo primero que nos viene a la mente es la rehabilitación tras una lesión. En Los Nogales, nuestro enfoque va mucho más allá, promovemos un envejecimiento activo a través de planes personalizados de fisioterapia. Para conocer cómo trabajamos día a día, entrevistamos a Pablo Pérez, fisioterapeuta de nuestro centro de Santa Eugenia, quien nos explica cómo estos programas, centrados en mantener la fuerza, el equilibrio y la movilidad, permiten que incluso pequeños ejercicios adaptados ayuden a conservar la independencia, fomentar la iniciativa y garantizar que los mayores sigan siendo protagonistas de su día a día.

 

<<Logros como poder salir de excursión sin depender de que alguien empuje su silla, son los que devuelven la sonrisa y la dignidad a la persona mayor>> 

 

Normalmente asociamos la fisioterapia a la rehabilitación tras una lesión. ¿Qué otros objetivos persigue la fisioterapia en una residencia de mayores? 

En el entorno residencial, el enfoque de la fisioterapia es mucho más preventivo y global. El propósito central es fomentar un envejecimiento activo para preservar las capacidades físicas y la independencia de cada residente durante el mayor tiempo posible. 

¿Qué ocurre cuando una persona mayor reduce drásticamente su actividad física o deja de moverse?

El impacto es sistémico. Físicamente, la falta de movimiento deriva en una pérdida de masa muscular y fuerza, lo que fragiliza a la persona residente y lo expone a fracturas. También aparecen rigideces articulares y se agravan problemas circulatorios o metabólicos, como la hipertensión.

A nivel psicológico, la inactividad es la puerta de entrada al aislamiento. Si a una persona le cuesta moverse, termina por no salir de su habitación, lo que afecta profundamente a su estado de ánimo. En este contexto, la fisioterapia en una residencia de mayores es vital para romper este círculo vicioso incluso a través de ejercicios más pequeños y adaptados.

¿De qué manera específica ayuda la fisioterapia en una residencia de mayores a que la persona residente siga siendo dueña de su día a día?

En nuestros centros, trabajamos sobre los pilares de la resistencia y la flexibilidad. Al mantener la fuerza necesaria para realizar tareas cotidianas, como levantarse de una silla o caminar por el pasillo, el residente no necesita asistencia constante.

Además, el control del dolor, tanto crónico como agudo, es fundamental. Una persona sin dolor es una persona con iniciativa y la fisioterapia le devuelve la seguridad necesaria para desplazarse y realizar sus rutinas con libertad.

¿Podrías darnos algún ejemplo concreto de cómo este trabajo se traduce en autonomía real?

Nuestro equipo multidisciplinar lo ve a diario. Tenemos residentes que llegan tras periodos largos de inmovilidad hospitalaria pensando que no volverán a caminar. Gracias a un plan individualizado de fisioterapia en una residencia de mayores, logran pasar de la cama al sillón por sí mismos o vuelven a desplazarse al comedor usando un andador.

Esos «pequeños» hitos, como poder ir a una actividad sociocultural sin depender de que alguien empuje su silla, son los que devuelven la sonrisa y la dignidad a la persona mayor.

Para prevenir la dependencia, ¿en qué capacidades físicas ponéis el foco?

En Los Nos Nogales, nos centramos en tres ejes principales:

  1. Fuerza muscular: es el motor para acciones básicas como subir escaleras o incorporarse.
  2. Equilibrio y coordinación: es nuestra mejor herramienta para prevenir las caídas.
  3. Movilidad articular: permite que los movimientos del día a día sean fluidos y seguros, evitando la rigidez que causa el sedentarismo.
Para acabar, ¿cómo adaptáis estos tratamientos a cada situación particular?

En Los Nogales analizamos con detalle la situación en la que se encuentra cada residente con el fin de elaborar un plan personalizado que se ajuste a sus necesidades. Además de sus capacidades, las personas especializadas en fisioterapia en una residencia de mayores, también tenemos en cuenta sus propias expectativas, fomentando una participación activa en sus propios cuidados.  

Elaboramos una hoja de ruta individualizada que nos asegura que el tratamiento sea seguro y, sobre todo, que cada residente se sienta protagonista de su propia mejora.

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