¿Cómo afrontar la astenia primaveral en personas mayores?
Identificación temprana, coordinación profesional y rutinas personalizadas para un cambio de estación saludable
En cada cambio de estación, nuestro organismo debe adaptarse a nuevos ritmos y condiciones ambientales. Si bien conocemos cómo afectan el calor en verano o la reducción de horas de luz en invierno, la primavera también trae consigo cambios que pueden influir en el bienestar integral en la tercera edad. En este blog, conversamos con Antonella Arpaia, profesional del equipo médico en Los Nogales Pacífico, para entender cómo impacta la astenia primaveral en personas mayores y qué medidas ayudan a favorecer una adaptación positiva a esta época del año.
<<A través de la coordinación entre profesionales, garantizamos una llegada de la primavera segura y llena de vitalidad>>
—Antonella Arpaia, equipo médico en Los Nogales Pacífico
La astenia primaveral en personas mayores suele mencionarse mucho en esta época del año. ¿Qué es exactamente y cómo puede afectar el cambio de estación en la tercera edad?
La astenia primaveral no es una enfermedad, se trata de un conjunto de síntomas temporales que aparecen cuando el organismo intenta ajustarse a las nuevas condiciones ambientales durante una época del año concreta.
El aumento de las horas de luz solar, la subida de las temperaturas y los cambios en las rutinas diarias exigen que el cuerpo haga un esfuerzo extra para equilibrarse. Al enfrentarse a las condiciones naturales relacionadas con la vejez, las consecuencias de la astenia primaveral en personas mayores pueden resultar más evidentes.
¿Qué señales pueden indicar que una persona mayor está experimentando astenia primaveral?
Identificar la astenia primaveral en personas mayores es fundamental para acompañarlos de forma adecuada durante el proceso:
—Cansancio generalizado y falta de energía incluso tras haber descansado.
—Somnolencia durante el día y alteraciones en el ritmo del sueño nocturno
—Irritabilidad y cambios de humor repentinos.
—Pérdida de apetito y menor sensación de sed.
¿Hay determinadas situaciones que hagan que algunas personas mayores sean más sensibles a estos cambios estacionales?
En general, la sensibilidad a los cambios estacionales aumenta con la edad, ya que las personas mayores suelen ser más susceptibles a factores externos, lo que puede derivar en desajustes emocionales y cognitivos. Además, las consecuencias de la astenia primaveral en personas mayores pueden agravarse en casos donde existan patologías previas.
¿Cuánto suele durar el proceso astenia primaveral en personas mayores?
Al ser un periodo de adaptación tanto del cuerpo como de la mente, la duración varía según las características, necesidades y estado de salud de cada persona mayor, por lo que no sigue un patrón lineal. Es normal que se alternen días con más energía con otros que requieren mayor descanso, ya que el organismo dispone de menos “reserva” para ajustarse rápidamente a los cambios del entorno.
En Los Nogales, ¿qué aspectos del cuidado diario ayudan a que las personas mayores se adapten mejor a este cambio de estación?
En nuestras residencias, el equipo médico trabaja de manera coordinada con enfermería, nutrición, terapia ocupacional y todos los profesionales que acompañan día a día a nuestras personas residentes, asegurando que la astenia primaveral en personas mayores no impida una llegada de la primavera positiva y llena de vitalidad a través de:
—Nutrición e hidratación: adaptamos nuestros menús a una alimentación más ligera, fresca y rica en vitaminas, a la vez que reforzamos la hidratación para mantener la tensión arterial estable.
—Higiene del sueño: mantenemos horarios fijos y rutinas tranquilas para asegurar que el descanso nocturno sea reparador.
—Actividad física y mental: fomentamos el ejercicio físico ligero y las actividades grupales al aire libre, aprovechando la luz solar para regular el estado de ánimo.
—Ambientes de bienestar: buscamos entornos tranquilos y orientamos a los residentes en sus rutinas diarias para reducir la desorientación que pueden provocar los cambios de luz.
En Los Nogales, cada cambio de estación es una oportunidad para seguir cuidando desde un enfoque personalizado e integral. A través de la coordinación de nuestro equipo multidisciplinar, trabajamos cada día para que la vida en nuestros centros se desarrolle con energía, seguridad y calidad de vida todas las épocas del año.

