Promovemos la alimentación en la tercera edad a través de la divulgación científica
Una actividad sobre microbiota y bienestar que refuerza el aprendizaje y el envejecimiento activo
El envejecimiento activo es una forma de entender la tercera edad que abarca múltiples dimensiones del bienestar. Por ello, en Los Nogales impulsamos actividades que acercan a nuestras personas residentes a temas de actualidad y les permiten seguir aprendiendo, intercambiando reflexiones y conocimientos. En esta entrada de blog, entrevistamos a Patricia Pineda, animadora sociocultural de Los Nogales Hortaleza, para conocer de cerca los beneficios de la actividad “Microbiota y Neurociencia: Comer para sentirse mejor”, que se realizó en nuestro centro.
Recientemente recibimos la visita de la Unidad de Cultura Científica de la Universidad Complutense de Madrid, que acercó a nuestras personas residentes la actividad “Microbiota y Neurociencia: Comer para sentirse mejor” dentro de su programa Ciencia en Residencia.
A través de esta iniciativa, pudimos profundizar en la relación entre alimentación en la tercera edad y bienestar integral, acercando el conocimiento científico a la vida cotidiana de cada residente.
A continuación, conocemos de primera mano la experiencia de Patricia Pineda, animadora sociocultural del centro y coordinadora de la actividad.
¿Qué fue lo que más te interesó de la iniciativa Ciencia en Residencia y por qué consideraste importante acercarla a las personas mayores?
Lo que más me interesó de la iniciativa Ciencia en Residencia fue su capacidad para acercar el conocimiento científico a las personas mayores de una forma accesible y participativa. A menudo pensamos que la ciencia está reservada al ámbito académico, cuando en realidad está presente en nuestro día a día y ligada a aspectos tan importantes como la alimentación en la tercera edad.
¿Cómo recibieron las personas residentes la actividad? ¿Qué temas despertaron más interés o curiosidad durante la sesión y qué destacarías de la experiencia vivida?
La actividad fue recibida con mucho interés por parte de los residentes. Sin duda, uno de los momentos que más disfrutaron fue la observación a través del microscopio: poder ver de cerca las bacterias y descubrir un mundo que normalmente es invisible para nosotros les sorprendió mucho.
Destacaría especialmente la ilusión y el entusiasmo con los que participaron durante toda la sesión. Fue una experiencia muy dinámica, se creó un espacio seguro en el que compartir impresiones y fomentar el diálogo intergeneracional entre estudiantes, expertos y residentes.
A menudo se relaciona el envejecimiento activo principalmente con la actividad física. Desde tu experiencia, ¿qué papel desempeñan el aprendizaje, la curiosidad y el acceso al conocimiento en el bienestar y el día a día de las personas mayores que viven en una residencia?
El envejecimiento activo va más allá de la actividad física; también implica mantener la mente estimulada y conservar el interés por lo que sucede a nuestro alrededor. La curiosidad es un motor fundamental para seguir conectados con el entorno y participar de forma activa en la vida cotidiana.
Esto se refleja especialmente cuando proponemos actividades centradas en temas de actualidad, como la alimentación en la tercera edad. Las personas residentes se implican, comparten experiencias y aportan su propia visión a partir de todo lo vivido a lo largo de los años.
Más allá de la información que puedan adquirir, estas iniciativas favorecen su bienestar emocional porque les permiten sentirse escuchadas, valoradas y parte de conversaciones que siguen teniendo un impacto real en su día a día.
La alimentación en la tercera edad es un aspecto fundamental para el envejecimiento activo. ¿Qué valor tiene trabajar este tipo de temas a través de actividades dinámicas y participativas como esta? ¿Qué otros ejemplos de iniciativas similares destacarías y qué beneficios aportan a las personas residentes?
Esta actividad permitió abordar de una forma práctica y cercana un aspecto tan importante como la alimentación en la tercera edad. Además de resolver dudas y descubrir nuevos conocimientos, las personas residentes pudieron reflexionar sobre hábitos cotidianos y compartir sus propias experiencias, participando activamente en una conversación que afecta directamente a su bienestar.
En Los Nogales nos esforzamos por desarrollar iniciativas que aporten valor al día a día de nuestras personas residentes. Hemos desarrollado otras actividades con un enfoque similar que también han despertado un gran interés, como las sesiones sobre salud bucodental y prevención ante olas de calor impartidas por la Unidad de Atención a Residencias, o las charlas sobre seguridad vial organizadas por la Policía Nacional.

