Compartimos nuestras actividades de verano en residencias de mayores favoritas
Adaptamos la programación a las altas temperaturas para favorecer el envejecimiento activo y el bienestar integral durante todo el año
El verano transforma las rutinas y abre nuevas oportunidades para disfrutar del tiempo libre. Sin embargo, las altas temperaturas también pueden provocar cansancio, reducir el ánimo y hacer que resulte más difícil mantener una vida activa. Por ello, las actividades de verano en residencias de mayores deben adaptarse a las condiciones propias de esta época del año. En Los Nogales, ajustamos nuestra programación a cada estación para que las personas residentes mantengan un envejecimiento activo de forma cómoda y segura.
Promover actividades de verano en residencias de mayores cobra especial importancia durante una época en la que las visitas familiares pueden disminuir debido a las vacaciones. Para mantener la participación y favorecer las relaciones sociales, nuestro equipo multidisciplinar adapta la programación a las altas temperaturas, utilizando espacios climatizados y reservando las horas más agradables para las propuestas al aire libre.
Cada actividad se ajusta a las capacidades, los intereses y la historia de vida de las personas residentes. Talleres de cocina, juegos basados en programas conocidos o el cuidado del huerto permiten ejercitar habilidades físicas y cognitivas, recuperar recuerdos y reforzar la autonomía mientras se comparten momentos de encuentro y disfrute.
A continuación, compartimos algunas de nuestras propuestas estivales favoritas:
Talleres de cocina con sabor a verano
La cocina está vinculada a la memoria, las costumbres familiares y los momentos compartidos. Con la visita del equipo de voluntariado de Volies, nuestras personas residentes participaron en un taller dedicado a preparar platos propios del verano, como ensaladilla rusa y macedonia.
Durante la actividad, colaboraron en las distintas elaboraciones, recordaron recetas y conversaron sobre las comidas que solían preparar en casa durante los meses de calor. Además de trabajar la atención, la coordinación y la planificación, el taller generó un ambiente cercano alrededor de sabores conocidos.
El momento de degustar lo preparado completó una jornada en la que la gastronomía volvió a ejercer como punto de encuentro.
Del huerto a la mesa
El cuidado del huerto es otra de nuestras actividades de verano en residencias de mayores. Plantar, regar y observar el crecimiento de los cultivos permite mantener el contacto con la naturaleza y participar en un proceso cuyos resultados se aprecian con el paso de los días.
Nuestras personas residentes cuidaron las plantas y recogieron los tomates cuando alcanzaron su punto de maduración. Después, los utilizamos para preparar y compartir una ensalada fresca.
Además de estimular los sentidos y favorecer la movilidad, esta actividad refuerza la responsabilidad y la satisfacción de ver cómo el trabajo realizado da sus frutos. Para algunas personas, el huerto también recupera conocimientos y experiencias que han formado parte de su vida.
“Un, dos, tres” vuelve al jardín de Los Nogales Pacífico
En el jardín de Los Nogales Pacífico recuperamos el espíritu de “Un, dos, tres”, uno de los programas más recordados de la televisión española. El juego permitió poner a prueba la memoria, la rapidez y la capacidad de asociación mientras disfrutábamos de un espacio al aire libre.
La actividad despertó recuerdos de otras épocas y dio pie a compartir anécdotas sobre un concurso que acompañó a varias generaciones. Este tipo de propuestas parten de referencias reconocibles para favorecer la participación y reforzar la identidad de cada mayor.
Adaptando el horario a las temperaturas más suaves, el jardín se convirtió en un escenario para conversar, reír y disfrutar en grupo.
En Los Nogales entendemos que cada época del año ofrece posibilidades diferentes. Por ello, nuestros equipos adaptan las actividades de verano en residencias de mayores a la temperatura, las capacidades y los intereses de cada residente, favoreciendo así un envejecimiento activo durante todo el año.










