Cuando las palabras se olvidan, otras formas de comunicarnos permanecen
Escucha activa, empatía y respeto para mejorar la comunicación con personas con Alzheimer
La enfermedad de Alzheimer puede afectar progresivamente a la capacidad para comunicarse, haciendo que las palabras dejen de ser la principal vía para expresar pensamientos, necesidades y emociones. Para conocer cómo podemos adaptar nuestra forma de comunicarnos y seguir conectando con las personas que padecen este tipo de deterioro, hablamos con Ana Belén Marín, psicóloga de Los Nogales Pacífico, quien nos revela algunas pautas para favorecer una relación respetuosa, cercana y adaptada a las necesidades de cada persona mayor.
Los trastornos del lenguaje son una de las primeras manifestaciones de la enfermedad de Alzheimer: aparecen en el 40 % de los casos durante las primeras fases de la enfermedad y en el 100 % cuando la demencia alcanza una fase severa.
A medida que la enfermedad avanza, la forma de comunicarse cambia y la expresión facial y la conducta adquieren un mayor protagonismo. Por ello, es importante adaptar nuestra manera de comunicarnos para prevenir el aislamiento y favorecer que la persona mayor pueda seguir expresando sus pensamientos y sentimientos, incluso cuando estos se manifiestan a través de emociones como la tristeza, el enfado o la frustración.
Para quienes conviven o cuidan a personas mayores, la comunicación con personas con Alzheimer puede plantear situaciones que requieren paciencia, empatía y adaptación. Para facilitar estos momentos, es importante:
—Mantener el contacto visual y llamar a la persona por su nombre, favoreciendo su atención y participación en la conversación.
—Cuidar nuestro lenguaje corporal y utilizar un tono de voz calmado, que transmita seguridad y tranquilidad.
—Escuchar con paciencia, respetando sus tiempos y dejando espacio para los silencios. Aunque en ocasiones resulte difícil comprender lo que quiere transmitir, es importante no terminar sus frases ni corregirla.
—Evitar la infantilización, tratándola siempre de acuerdo con su edad y respetando su autonomía.
—Reforzar positivamente sus esfuerzos por comunicarse, para favorecer su confianza y motivación.
El entorno también es un aspecto importante a considerar en el momento de la comunicación. Un ambiente tranquilo en el que no haya ruidos ni distracciones y esté iluminado adecuadamente, favorece la comunicación con personas con Alzheimer.
“Debemos practicar una escucha activa, incluso cuando lo que nos dice pueda resultar difícil de comprender, sin terminar sus frases ni corregir constantemente.”
—Ana Belén Marín, Psicóloga en Los Nogales Pacífico
Cuando se aplican de manera consistente estos consejos, los beneficios se ven reflejados tanto en la persona con deterioro como en sus relaciones con seres queridos y cuidadores:
—Reduce la sensación de frustración y, consecuentemente, los niveles de ansiedad de ambas partes.
—Se refuerzan las habilidades cognitivas de la persona con Alzheimer, fomentando su autonomía.
—Previene alteraciones de conducta problemáticas derivadas de malentendidos.
—Fortalece significativamente la calidad de las relaciones entre la persona mayor y su entorno.
La constancia y la comprensión son fundamentales para que cada interacción sea significativa. Aceptar las limitaciones de la persona y adaptar nuestras expectativas de forma realista nos ayudará a acompañarla mejor en este proceso, mientras que sentir prisa e interrumpirla cuando intenta expresarse puede generar malestar.
En Los Nogales, promovemos una comunicación con personas con Alzheimer basada en la paciencia y el respeto, con el objetivo de favorecer la calidad de vida de las personas con deterioro cognitivo.

