Contribuyendo a la investigación para la innovación en residencias de mayores
Participamos en un estudio sobre la aceptación de robots terapéuticos en la tercera edad
La tecnología abre nuevas posibilidades para complementar la estimulación física y cognitiva de las personas mayores. Antes de incorporar la innovación en residencias de mayores, es fundamental conocer cómo la perciben sus potenciales usuarios, qué dificultades encuentran y cómo puede adaptarse a sus necesidades. Con este objetivo, Grupo Los Nogales ha colaborado con la Universidad Carlos III de Madrid en una investigación sobre la aceptación de robots terapéuticos entre las personas mayores. En esta entrada conocemos de primera mano la experiencia vivida en nuestro centro de Pacífico a través de los testimonios de Ana Belén Marín, neuropsicóloga, y Nekane Blanco, técnica de Prevención de Riesgos Laborales.
En la investigación participaron diez residentes de Pacífico, de entre 76 y 96 años y con deterioro cognitivo leve. Durante cinco semanas, cada participante realizó hasta diez sesiones individuales con el robot, con una frecuencia de dos días por semana y una duración aproximada de entre 15 y 20 minutos. El objetivo principal fue estudiar cómo introducir proyectos que promuevan la innovación en residencias de mayores a través de la usabilidad de esta plataforma y aceptación de cada participante.
El robot mostraba diferentes movimientos para que los participantes los reprodujeran, planteaba instrucciones relacionadas con el esquema corporal y proponía un juego de memoria basado en secuencias de colores. Durante los ejercicios, ofrecía indicaciones y mensajes de ánimo, además de señalar cuándo una acción se había realizado correctamente.
Un equipo multidisciplinar que apuesta por las nuevas tecnologías
La participación de Los Nogales requirió una estrecha coordinación entre el equipo del centro, las familias y los responsables de la plataforma. Ana Marín, psicóloga de Los Nogales Pacífico, seleccionó los perfiles, realizó las valoraciones y acompañó a residentes durante todo el proceso, teniendo en cuenta también a familiares. Este trabajo permitió desarrollar las sesiones en un entorno conocido y proporcionar a cada residente el acompañamiento necesario.
“Estamos abiertos a probar, experimentar y aprender”
—explica Ana.
Para la psicóloga, participar en este tipo de proyectos permite facilitar el acceso de nuevas tecnologías a cada residente gracias a la introducción de la innovación en residencias de mayores.
La respuesta de nuestras personas mayores fue, en general, muy positiva y la satisfacción se mantuvo durante las cinco semanas, con muchos participantes preguntando cuándo volverían a verlo.
“A los mayores les encantó. Nos sorprendió que estuvieran tan abiertos y preguntaban: ‘¿Hoy no viene el robot?’”
—recuerda Nekane Blanco, coautora de la investigación.
Construyendo el futuro del ámbito asistencial
Los resultados del estudio muestran una buena aceptación del robot y una experiencia de uso positiva. Con esto, uno de los próximos pasos será personalizar las actividades según las capacidades y las necesidades físicas y cognitivas de cada persona. La accesibilidad también será fundamental, especialmente ante posibles dificultades auditivas, visuales o motoras.
Además, la plataforma permite al profesional configurar las sesiones, adaptar algunos parámetros y consultar información sobre su desarrollo. Por tanto, esta tecnología no sustituye el criterio ni el acompañamiento humano. Su función es actuar como apoyo para reforzar el trabajo de psicólogos, fisioterapeutas y otros profesionales, ampliando las posibilidades de estimulación.
En Los Nogales entendemos la innovación como una herramienta al servicio de las personas. Colaborar con universidades y equipos investigadores nos permite aprender, contribuir al desarrollo de nuevas formas de acompañamiento y acercar sus posibilidades a quienes pueden beneficiarse de ellas.
“Hemos venido al mundo a dejar una huellita y todo lo que hagamos va a servir para los que vengan después”
—señala Ana.

